
Tras la muerte inesperada del Guerrero su compañera quedó triste. Pasó noches sin domir pensando en la traición de la que había sido víctima, mas no dejo que la pena la derrotara cobró ánimo, se levantó, e hizo un pacto.
El amor no moriría, mas no quedarían sin castigo aquellos
que la espada a traición en su espalda habían clavado...



