martes, 29 de mayo de 2007


Tras la batalla siempre estoy yo para asistirte. Te esperaré siempre para curar tus heridas, para que jamás te sientas solo ni estes triste.

De dragones esta cubierta la vida algunos te ayudaran pues por tu mano existen otros te atacaran porque de envidia y odio se visten.

Guerra sin cuartel sin ganadores posibles atacarse sin querer entender que no hay final de lo que no existe en un comienzo a pacible.

Desde lejos pensando, extrañando lo que en verdad siento. Miro a lo lejos y mis ojos dicen que siempre en ti pienso.

Antiguas formas de hablar, del corazón, de momentos, de tiempos pasados, de instantes lentos.

De lo profundo del bosque toda criatura soy yo y todas me pertenecen porque sin mi espíritu no existen ni crecen.

No importa tu forma ni, ni tu tiempo, tampoco tu corazón a mis ojos siempre serás un fiero guerrero.